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Falsificaciones

El Arte pisoteado




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  • Catálogo exposición Dalí (resumen)
  • Falso Dalí El torero alucinado
  • Falsas obras de Arte del siglo XIX Español.
  • Obras Maestras del Museo del Prado.
  • Castillo de la Alameda de Osuna, Madrid (un castillo de más de 600 años).
  • Mañana del 10 de julio de 2013:

  • Visita a la Fundación Telefónica.
  • Visita a la Fundación Telefónica. Juan Gris y publicaciones expuestas..
  • Falso museo del Prado. Mi visita al museo del Prado.
  • Falso museo del Prado: Testimonio del auténtico El cardenal de Rafael.


  • Falsificaciones: deposito de trabajo.
  • Falsificaciones: deposito Lázaro Galdeano: Museo.
  • Falsificaciones: deposito Lázaro Galdeano: Catálogo.
  • Falsificaciones: deposito Lázaro Galdeano: Revista Goya (compradas el 20/07/2013 en el Museo).

  • En el libro de Sorolla encuentro parecidos problemas a los encontrados en la Exposición Dalí y en la pintura española del siglo XIX del museo del Prado y observo nuevamente caras conocidas, en casos las mismas que hicieran de modelos en esos casos.

    Pero no todo es tan fácil, luego tenemos la Gioconda del Prado, y el tema de "las manos", así como otras claves de intimidación y fraternidad de los higienistas que me aparecen en numerosas reproduciones de libros de Arte.

    Estaría también el generalizado bajo precio de estas publicaciones y otros detalles que debo posponer. En los proximos días intentaré ir completando la Exposición Dalí y la Pintura española del XIX. Otros temas de mayor calado y alcance me sobrepasan y probablemente me sea imposible adentrarme en ellos, solo y aislado.

    Mi única fuerza es la denuncia, como debe ser, esté o no aislado. Ir más allá me es imposible y es bueno que me sea imposible.

    Con las actuales denuncias, con su capacidad de manipulación, mis pocos argumentos, con la gravedad de lo denunciado, la extensión y alcance que puede alcanzar, ignorante de las manipulaciones que corran a mis espaldas, estoy asumiendo riesgos inasumibles.

    También me temo que están jugando a resolver las graves y generalizadas estafas y corrupciones con un estéril juego de argumentos en la Red. Un juego en el que ellos siempre ganarían. Eso no me importa, a la larga deberán resolverse en los tribunales, y no tengo prisa.

    No atiendo a insinuaciones de los medios de comunicación de las que no me puedo defender, siempre podrán decir que no son tales difamaciones y porque también tradicionalmente han sido vehiculo de intimidación, me llevaría a entrar en un juego de cual es la finalidad de tal o cual mensaje, me llevaría a caer en sus manipulaciones, mezclando difamaciones con intimidaciones.

    Sé que son más rapidos que yo y que me es imposible evitar que se anticipen a mis acciones, a que cubran todas las posibilidades y desaten una u otra manipulación según se vayan desarrollando los aconteciminetos. Asumo el riego y procuraré ir a mi ritmo, el actual no es el que me interesaría (también quisiera tomarme algún dia de reposo), debería ir atando mejor los cabos, pero eso es darles ventaja, cualquier apunte que me sirva de recordatorio les ha servido y les sirve de ventaja, procuro prescindir de ellos, pero no puedo evitar que conozcan todos mis movimientos.

    Dentro de lo penoso de mi situación, de ánimo, como últimamente, bien.

    Prólogo

    Pendiente de edición. (Libro abierto: 08 de julio de 2013)




    El arte de fabricar Arte

    Foto de una pintura que representa una banda amarilla superior y otra roja inferior de la tercera parte del ancho de la amarilla superior.

    Hay unos tipos con dinero que poder distraer que cuando los visitan en su casa, bien porque se repare en alguno de los cuadros que cuelgan de la pared, bien porque hagan que se repare en ellos, comentan en relación a alguno de ellos: "Me ha costado 10.000 euros, una buena inversión, no tardará mucho en cotizarse por 50.000".

    El Arte no es una buena inversión. Reparemos en el arte del siglo XX, podemos repara en las obras expuestas en el Guggenheim de Bilbao, también podemos referirnos a la obra expuesta en estos meses en el Palacio de Cristal, dependiente del Museo Reina Sofía; llegará el día en el que el valor de gran parte de estas obras se aproxime a cero. No todas las obras de arte creadas en otras épocas han perdurado, muchas se han quedado por el camino, únicamente perduran las obras de muy contados artistas, el resto desaparece en su casi totalidad, quedando una pequeña parte de esas obras con escaso valor artístico que llegan a nosotros con el valor de lo antiguo. Esto en condiciones de creación normales, no estando el Arte sometido a la especulación.

    Si atendemos al riesgo de que la obra llegue a perder casi la totalidad de su valor, que la proporción de estas obras con muy escaso valor es grande, como inversión deberían proporcionar un altísimo interés, para, por ejemplo, comprando diez o doce de estas obras, cruzar los dedos y esperar que alguna de ellas perdure, de lo contrario, intentar "pasarlas" antes de que pierdan su valor, que lo perderán, para así, que las pérdidas las asuma otro.

    El problema es que las ganancias se las llevan los que fabrican obras de arte. Aquellos que adquieren obras de arte proveniente del mercado del Arte las adquieren ya a un valor muy elevado, es imposible venderlas por el precio pagado, deberán esperar a que adquieran un valor de venta equivalente o superior al pagado, algo que en casos nunca se dará.

    El mercado del Arte no solo fabrica obras de Arte, fabrica artistas, se contrata a Artistas; se promociona a esos artistas, promocionan su imagen y sus obras para después venderlas a particulares e instituciones, en ocasiones en connivencia con las instituciones, porque una forma, quizá la única de que las obras de un determinado autor adquieran valor, requiere que se expongan en instituciones culturales y museos de prestigio. En el autor y en sus obras quedan registradas todas las exposiciones en las que ha participado y sus obras han sido expuestas, esto es lo que proporciona valor al artista y a las obras de Arte hoy en día. Es entonces cuando aquel que ha invertido en ese y otros artistas recupera la inversión, la obra sale ya al mercado como la obra de un autor consagrado, a un valor relacionado con la capacidad del promotor para introducirse en instituciones y museos. El valor de la obra de un artista es menor, no porque todavía no haya alcanzado todo su valor sino porque su promotor no le puede proporcionar más valor, porque al día de hoy, el valor de la obra lo proporciona el promotor, no el artista.

    Mi opinión es que estamos ante otra estafa piramidal que se alimenta y se alimentará mientras gran parte de la obra colocada no se mueva, no vuelva al mercado, mientras siga habiendo dinero para invertir en Arte y los inversores no devuelvan al mercado las obras adquiridas. Mi opinión es que llegado un día, el día que se intenten materializar las inversiones en mayor o menor medida, el mercado se derrumbará al no existir compradores para unas obras de muy escaso valor artístico; su valor económico se aproximará a cero; porque ¿Qué valor residual puede tener un caldero machacado a martillazos con una soga colgando de su asidero?

    Pienso que más del 90% de las obras de la segunda parte del siglo XX y lo que va del XXI expuestas en los museos e instituciones quedarán como testimonio de un desatino, de un desatino más; esto referido a museos e instituciones, imaginemos sobre esas otras que están al alcance de particulares.

    Pero el Arte tiene un valor, y el valor lo pone el artista. Si alguien quiere una pintura para colgarla en su casa y disfrutar con ella, deberá pagar lo que el artista le pida, y si dispone de ese dinero y está dispuesto a pagarlo, si disfruta con esa obra de Arte, poco le importará el valor que algún día pueda adquirir. El Arte se amortiza disfrutando de él, como inversión puede ser ruinoso y en las circusnstancias actuales supone convertirse en víctima de una estafa.

    lunes, 15 de abril de 2013
    Pasado de La Navaja de Ockham (II) el 08/07/2013.




    Derechos de autor

    Llevo catorce años intentando hacer valer mis derechos de autor, estoy autorizado para decir que nadie está haciendo más por los derechos de autor. Pero no hay que confundir la propiedad intelectual, los derechos de autor, con la forma concreta en que se remunere el trabajo intelectual.

    Los derechos de autor no necesariamente deben remunerarse con un 10% del precio de tapas de un libro, por ejemplo. De hecho, existen subterfugios practicados por editoriales que reducirían ese 10% que correspondería al creador del texto. Y, por qué no un 20%, por ejemplo, por qué no se exige a las editoriales que paguen a los autores un 20%. Porque, dicho sea de paso, los costos de edición y produción del libro y del soporte musical han bajado y esto no ha repercutido ni en el consumidor ni en el autor. Si corre riesgo la Cultura porque hay riesgo de que los creadores de cultura no puedan vivir de sus creaciones, unamos lo uno y lo otro y aumentemos el porcentaje que percibe el autor por su trabajo. En muchos casos, en los que el texto de autores supone mucho para las editoriales, que las ayudan a posicionarse en el mercado, que las prestigia, sería más justo que el autor recibiese ese 20%, incluso, en casos, un 90%, aunque esto supusiese a la editorial poner dinero; ya que en muchos casos ese 10% supone un dinero insignificante que no se corresponde ni con el trabajo del autor ni con los beneficios que reporta ese trabajo en el editor. Derechos de autor sí, pero no en las condiciones que interese a la industria de la Cultura.

    Y, ahora dirigido a los muchos autores que machaconamente reivindican legislaciones que protejan ese 10%; más, legislaciones que dificulten otra forma de remuneración para los autores; les pediría un ejercicio de coherencia, eso si lo que están defendiendo es algo más que su 10%: que reivindiquen también mis derechos de autor, que también yo soy autor, que denuncien las limitaciones que se me imponen en mi labor creadora, que me apoyen en mis deseos de vivir de mis creaciones, que denuncien el por qué la caja transparente que aparece en la esquina inferior de las páginas de mi portal no encuentra contenido; y si aun se atreven a más, que denuncien el expolio al que estoy sometido, en mis derechos de autor y en mis derechos de la propiedad intelectual.

    Defiendo mis derechos de autor y defiendo el derecho que el creador tiene sobre sus obras, defiendo que el creador de cultura pueda vivir de sus creaciones, y defiendo que cada creador ponga valor a sus creaciones, que no tenga que negociar con las empresas de la Cultura en inferioridad; que son esas industrias las que, a la postre, ponen los límites a los derechos de los creadores de cultura.

    En el caso del mundo de la música, estoy seguro de que cuando se acercan a una discográfica grupos nuevos, en casos les costará dinero, o no percibirán apenas derechos de autor por grabar su primer disco; y sin embargo, se les obligará a firmar un contrato de exclusividad por varios años; eso si se quiere empezar en la industria del disco, por poner un ejemplo.

    El autor de cultura siempre encontrará el medio de vivir de sus creaciones, no es el autor lo que está en riesgo, son unas industrias que han quedado ancladas en el pasado. Pero más, en lugar de intentar evolucionar para ir asumiendo la revolución que supone Internet, como sus beneficios disminuyen, solicitan el amparo de los poderes públicos; y como esos ingresos seguirán disminuyendo, como están constituidas en lobis, presionarán más a los poderes públicos para que se legisle procurando impedir el progreso de la web en ese sentido, en el de ser distribuidora de cultura. La industria de la Cultura pasará por más aprietos conforme se vaya ampliando la oferta cultural en la Red, con lo que presionará más a los poderes públicos y estos tratarán de frenar más la oferta cultural en la Red. Esto, porque la industria de la Cultura tiene su propia estrategia, la de trasladar sus privilegios a la Red, conformar una Red de acuerdo con sus intereses y trasladar su negocio a la Red.

    Mi opinión, expresada en otras ocasiones, es que los beneficios de la Web se pierden si no es gratuita y Universal. Y si no es gratuita, no es Universal. En la Red, el autor puede poner su obra de forma gratuita y percibir la retribución por su trabajo en forma de patrocinadores, por ejemplo. Habrá autores que logren vivir de esos patrocinadores y los habrá que no, quizá la mayoría no; como pasa ahora, que la mayoría de los que se acercan a una editorial, a una discográfica no logran abrirse camino en el mundo de la literatura, de la música.

    La diferencia es que, una vez un autor se ha abierto camino, la distribución de cultura en la Red prácticamente no tiene costes, el autor percibiría, probablemente, un 90% de los ingresos que produjese su obra en la Red. Pero es que también la industria de la Cultura tiene su espacio. No desaparece, porque el recorrido de una obra cultural no acaba en la Red. Probablemente, su difusión en la Red potencie su distribución en soportes tradicionales. La diferencia es que el mundo editorial, el mundo discográfico deben cambiar radicalmente, será la industria la que deba acercarse a los autores y ofrecerles sus productos; probablemente será más difícil conseguir autores con contrato de exclusividad, o esa exclusividad estaría más matizada. Pero existirá más competencia en la industria y esto posibilitaría que surgiesen nuevos modelos de empresas de servicios a disposición de la Cultura, nuevos servicios y nuevos productos.

    No se ha escogido ese camino, se ha escogido el camino de ralentizar la difusión de Cultura en la Red para que la industria de la Cultura se posicione, reproduzca sus estructuras y su tipo de negocio en la Red.

    Soy defensor de los derechos de autor y de los derechos de la propiedad intelectual, defiendo mis trabajos como puedo y no son los internautas los que usurpan mis derechos. Y en esta situación, en la que se está intentando trasladar a la Red unas estructuras superadas, defiendo las descargas ilegales. Repito: defiendo las descargas ilegales, y esto como reacción a los intentos de frenar la difusión de cultura en la Red por parte de la industria de la Cultura y de los poderes públicos.

    martes, 23 de abril de 2013
    Pasado de La Navaja de Ockham (II) el 08/07/2013.



    Pdta.- Además, si las descargas son ilegales, si lo que descargamos es ilegal, que legislen, que o reprimen o poco importará lo que legislen. Siempre será, como ha sido, legislación a petición de parte.

    Rectifico, no es lo que legislen lo único que frena la difusión de Cultura en la Red, ni lo más importante; lo determinante es el freno que supone impedir que se creen estructuras en la Red que permitan esa difusión y la adecuada retribución a sus creadores, y eso lo hacen sin legislación que lo ampare.





    Arte y plagio

    Qué sería del escritor sin la palabra.

    El artista y el plagiario utilizamos los mismos materiales, no somos capaces de inventar nada, de imaginarnos algo que no nos haya entrado a través de los sentidos. Es con las sensaciones que nos llegan a través de los sentidos como las artistas creamos arte. Y lo que nos entra por los sentidos también son las obras de otras artistas. Y el plagiario también utiliza los mismos sentidos que el artista. Las artistas, al menos yo, copiamos de otros artistas, utilizamos el arte creado por otras artistas, el conocimiento generado por otras artistas. Y los plagiarios también. La diferencia es que el espíritu creativo de una artista lleva a ese artista a crear algo nuevo, con elementos que no son suyos pero con la consecuencia de crear algo nuevo. En el caso del plagiario, no, la obra del plagiario no aporta nada a la obra plagiada. El artista se integra en la cadena de creadores que desde siglos crean Arte y con ese Arte crea, hace que el arte evolucione. El plagiario no, no hace que el Arte se mueva un milímetro. Podría darse el caso de que un plagiario solo utilizase un mínimo de la obra plagiada, pero el resultado sería un plagio. El artista podrá utilizar la obra o obras de otros artistas en su casi totalidad (aunque aquí el artista asume el riesgo de que el intento quede en plagio) y el resultado será una obra nueva, original, que se beneficia del trabajo de otros artistas creando algo nuevo, algo que hace que el Arte se enriquezca*.

    Tal y como me enfrento ante la confección de una obra, utilizo todo lo que está a mi alcance, que será lo que me permita crear la obra. Sería pretencioso, por la vanidad de crear una obra enteramente original, desechar unos elementos que están ahí y crearlos de nuevo, que serán distintos, pero que contendrán el concepto de los ya existentes. Tal y como yo lo entiendo, en una obra con pretensiones de ser totalmente original existen más posibilidades de plagio, porque los artistas no nos podemos sustraer a lo que ya se ha creado y, en cierto modo, desechar eso que te llega por los sentidos, creando algo parecido de lo existente, si la obra no lo requiere, es en cierto sentido un plagio.

    Pero también, la utilización de lo existente, que los que vengan detrás utilicen lo creado por ti, es enriquecedor para todos, creándose una tela de araña más productiva que el trabajo aislado de unos y de otros. Volvemos a lo de los palotes: ocho palotes son ocho palotes y un bite es un bite, y, al menos yo siempre preferiré ser parte de un bite.

    25 de febrero de 2012.

    Duplicado del presente en La Navaja de Ockham (II)


    * He cambiado "el Arte avanza" por "el Arte se enriquece". Por mi concepción del Arte como un todo, una esfera que no tiene necesidad de avanzar para expandirse. Porque creo que ha sido uno de los males del Arte del siglo XX, considerar el Arte como algo lineal que requere que avance, que en muchas ocasiones ha llevado a desechar lo existente por la pretensión de crear algo enteramente nuevo.




    Arte e Ingeniería Financiera

    La tomadura de pelo que suponen las exposiciones de "Arte" a las que asisto desde hace algún tiempo no puede responder a un mal entendimiento de lo que es hacer Arte, pienso que son provocaciones, pero considero que no son provocaciones gratuitas, mi visita al Centro de Arte Reina Sofía, a sus exposiciones temporales y la exposición Dalí me ha obligado a reflexionar.

    Esta visita, las exposiciones temporales, la instalación de la exposición Dalí, me han llevado a comprender los propósitos de tal desatino.

    La planta baja del Centro Reina Sofía lo ocupan básicamente instalaciones, se puede asistir a determinadas instalaciones que carecen de valor artístico: una mesa preparada con sus cuberterías u otra con unos montones de naipes, etcétera, todo carente de valor. Las exposiciones la completa una instalación que ocupa dos salas y que se limita a imitar una biblioteca, con su altillo y el mobiliario propio de una biblioteca del siglo XVIII, pero vacías. En la segunda sala, la misma biblioteca vacía con una mesa central, y sobre esa mesa distribuidos en ella, más o menos una docena de cuadernos de tareas infantiles.

    La instalación de la exposición de Dalí la completa una serie de salas vacías por las que hay que transitar para alcanzar la salida. Todo parece dar a entender que son salas dispuestas para albergar unas obras de arte que todavía no están colgadas en sus paredes.

    Lo uno y lo otro, las bibliotecas vacías con sus cuadernillos infantiles y una Exposición de falsos dalís, con toda una serie de salas vacías a continuación de la exposición me lleva a penar que son metáforas de lo que se ha hecho con el Arte y lo que se esperaría que van a hacer, a llenar la biblioteca con un nuevo conocimiento e inundar el Arte con nuevas falsificaciones.

    Pienso que la insensatez que los ciudadanos podemos observar cuando visitamos una sala de exposiciones es intencionada, se debería a la aplicación de operaciones de "ingeniería financiera" al mercado del Arte; todo queda preparado para que surja un movimiento artístico, o varios, reivindiquen la vuelta a la sensatez, ofrezcan una serie de obras de arte alternativa a la actual basura que nos está ofreciendo, se les promocione, renovar así el mercado del Arte, disponiendo de nuevas firmas con las que poder mercadear.

    domingo, 07 de julio de 2013
    Pasado de La Navaja de Ockham (III) el 08/07/2013





    El Dalí de los distópicos

    (por corregir)

    Tengo en mis manos el catálogo de la exposición de Dalí que en estas fechas se perpetra en el Centro de Arte Reina Sofía, exposición de una masiva falsificación.

    Dalí nunca fue cubista, en su formación se distingue por la maestría en el dibujo; en toda su obra hizo gala de esa maestría y sabía que era su mejor arma, nunca renunció a su habilidad con el dibujo y los pinceles y nunca se apartó de la pintura figurativa. Dalí no consideraba el arte abstracto como verdadero arte. Tampoco Dalí fue auténticamente surrealista, Dalí coincide con la emergencia de los grandes movimientos de principios de siglo XX y se integra en aquel en el que puede dar salida a su personalidad excéntrica y, sobre todo, no debe renunciar al figurativismo.

    La gran mayoría de las obras de la exposición Dalí, que pasan por Dalí, ni son de Dalí ni son Arte, son chabacanas y vulgares en su mayoría, y lo que es peor, nos muestran a un Dalí que habría copiado a otros muchos artistas, todo lo contrario a lo que fue Dalí y su obra. Dalí nunca pintó un lienzo cubista porque jamás habría seguido la estela de Picasso, como no siguió la estela de ningún otro pintor o artista, porque Dalí lo que se impuso fue, ser Dalí: "Único". Si en otros artistas son frecuentes los "homenajes" a otros artistas, principalmente a aquellos que pudieran considerarlos como su influencia, Dalí jamás reconoció la influencia de nadie y tampoco en sus obras puede apreciarse una influencia clara de nadie. También habría que advertir que en su última etapa, rodeado de gente sin escrúpulos que se acercaron a él para mercadear con la marca "Dalí", fue muy poco cuidadoso y se avino a participar en numerosas falsificaciones, pero que yo sepa, referidas únicamente a sus grabados.

    Observando alguna de las cinco o seis obras que son copias de Dalí y comparándolas con el resto de lienzos que se exponen, falsificaciones todos ellos, se observa que las obras de Dalí, sus sueños oníricos, guardan un equilibrio entre masas y espacios, son obras que nos resultan agradables por su acierto en la composición, más allá de por su maestría en el manejo de los pinceles y la gama de colores utilizada, los motivos pueden sorprendernos pero distan de ser grotescos y chabacanos. Todo lo contrario que el resto de falsificaciones. En estas falsificaciones no se aprecia el trazo de Dalí, los colores son antiestéticos, la composición en aquellos lienzos que intentan imitar esos sueños oníricos dalinianos, resulta recargada o vacía, con motivos grotescos y chabacanos.

    Dalí fue un pintor figurativo que fundamentó sus pinturas en su habilidad con el dibujo, dominio de la composición pictórica y el uso de los pinceles y paleta de oleo. Si la personalidad de Dalí no hubiese destacado por su grandilocuente esquizofrenia, su obra se habría acercado al realismo que muestra en Muchacha de espaldas, Muchacha en la ventana o su "Cristo", asi como algunas otras de sus obras, de hecho, fue una constante en Dalí alejarse del surrealismo. Si comparamos Muchacha de espaldas y Muchacha en la ventana (1925) con las falsificaciones fechadas en esa misma etapa (1923-1926) las falsificaciones nada tiene que ver con las obras de Dalí:

    — "Retrato de mi hermana" (1925) [dudo que se corresponda con la hermana de Dalí], no tiene nada que ver con esas dos obras de Dalí también de 2025, se suprime todo motivo que no sea el sujeto: "La hermana", con problemas de composición, no está equilibrado ni bien posicionado el sujeto en relación a los espacios, no es el trazo y las pinceladas de Dalí. Y lo que es más importante, es un plagio de Retrato de la madre del Artista de James Abbot Mc Neill Whistlerno ejecutado por un aficionado a la pintura que no domina la técnica del retrato (¡coño!, y es que conozco a la modelo y a sus hermanos).

    — "La Jorneta, Cadaqués visto desde la torre de Creus" y "Port Algert", son vulgares, con el estilo ecléctico de los aprendices de pintura de finales del siglo pasado y aún de la actualidad.

    Mención aparte merece "Los acantilados", chabacano y grotesco.

    Quien asista a la exposición puede detenerse en "Imagen mediúmnica-paranoica" (1934) o en "El devenir geológico" (1934) o en "El caballo de la muerte" (1933), en los que sí reconocería los pinceles de vecinos míos, pero no los de Dalí. Casi un collage pintado sería "El Ángelus" (1932) volviendo a lo chabacano en "El espectro del Ángelus" que no parece pintado ni por Dalí ni por otros autores de otros lienzos a los que le han puesto la firma de Dalí; tampoco tiene nada que ver con otras pinturas fechadas ese mismo año. En el "El Ángelus y Gala" el falsificador maltrata a Gala y nos maltrata a los que observamos el lienzo. El "Homenaje a Miller", záfio homenaje a Millet; no hay que olvidad que Dalí era un pintor figurativo que sabía que su mejor arma era el dibujo, tampoco era ni grotesco ni zafio. El "Busto de mujer retrospectivo" ofende a los ojos y a la inteligencia, más o menos como "El zapato de Gala" y "La chaqueta afrodisiaca". Sin que siga el listado, puede uno detenerse en cada uno de esos supuestos lienzos de supuesto surrealismo onírico daliniano, cada uno tiene su aquél y si no ahí está "El automóvil fósil del cabo de Creus".

    La exposición también nos descubre a un Dalí puntillista al estilo de Seurat en "Aurora, mediodía, atardecer y crepúsculo" (1979); o podemos admirar el "Retrato de Freud", cuatro trazos gruesos sobre un retrato tratado con Photoshop.

    Paró aquí, diciendo que en la exposición también aparecen lienzos que nos mostrarían a un Dalí preocupado por la política, con títulos relacionados con la Guerra Civil Española, cuando a Dalí le sobrevoló la Guerra Civil sin que se quisiera enterar de ella, o lienzos con la esvástica o retratos de Hitler y Lenin, cuando presumía de "Apolítico monárquico".

    Este país desde el que escribo no sabe de los peligros que corre, está en manos de lunáticos megalómanos, que se reafirman a sí mismos riéndose de los ciudadanos, porque aunque es una enorme estafa, la mayoría de las obras pertenecen a colecciones particulares, probablemente compañías que hayan visto un buen método para engordar sus activos, es una enorme tomadura de pelo, indudablemente se podía haber hecho mejor.

    Vale la pena pagar los 2 euros que cuesta la entrada (ayer estuve visitando la exposición y no son 2 euros, son 8 euros, con lo que ya no sé si merecerá la pena); solo así se aprecia hasta qué punto es una falsificación masiva y hasta qué punto toman el pelo a la gente.

    Un resumen del catálogo, compendio de falsificaciones ejecutadas por varios aficionados en las que se obliga a Dalí a transitar por todos los estilos que les ha venido a la imaginación.

    sábado, 06 de julio de 2013




    Pdata: Reconocidos los falsificadores (en su vanidad han ido dejando su "firma" por diferentes lienzos, uno de ellos ha incluido a su hija como modelo): vecinos de la urbanización donde sobrevivo, "Los Berrocales de Jarama", en Paracuellos de Jarama, serán los mismos que me habrán difamado, lo digo en condicional proque todo corre a mis espaldas, me han saludado con la más hipócrita cordialidad hasta que hace unos meses dejé de saludarles. Solo queda que la Justicia actue, en los dos delitos.





    Vino y Arte

    Vino y Arte hermanados para promocionar la marca España, más exacto, el Arte al servicio del vino.

    Otro damnificado: Picasso, que desde la tumba debe soportar como se reconoce al vinatero Paternina como su "influencia e inspiración". Otro desatino del "desaprender", esta vez al servicio del vino, un vino que siempre ha sido un vino de mesa, el rioja de mesa, presente en todas las casas de comidas. En cuanto al Paternina pintor, sus cuadros han pasado más de cien años en las bodegas del museo del Prado, otro damnificado.

    sábado, 06 de julio de 2013




    La necedad es atrevida.

    (Primer borrador en edición)

    No es una cita, que ya lo dije en 1923, aunque no pueda documentarlo, que no está a mi alcance el poder hacerlo: "La necedad es atrevida".

    Tenemos el caso Bono, que quería colocar en el Congreso de los Diputados 17.000 folios de ordenador, tenemos los falsos dalís, expuestos en El Centro Reina Sofía, lo uno y lo otro son atrevimientos de necios. Y tenemos el Museo del Prado, aquí lo tengo más difícil, no porque no se trate de un atrevimiento de necios (hay que desdramatizar), sino porque en este caso las falsificaciones, en la mayoría de los casos, están más elaboradas, más parecido a lo que son falsificaciones de arte, estas probablemente, tomando como base fotografías modificadas con Photoshop, porque los retratos, son lo más parecido a las fotografías de estudio, dan la sensación de que bajo ellas se encuentra la fotografía.

    En el caso de las falsas obras de Arte del museo del Prado, debo admitir que dispongo de menos argumentos, yo mismo las he seleccionado por indicios, aunque en ellas encuentro a numerosos conocidos, no son retratos exactos, pero sí intentan reproducir la mirada, la expresión de los ojos, excepto en el caso de Rubalcaba que se ha querido hacer notar, quizá haya sido de él la idea o haya corrido con el encargo. Son obras que no han estado expuestas ni en edificio Villanueva ni en el Casón del Buen Retiro, se distinguen nuevamente por su vulgaridad, y en este caso, al contrario de la exposición de Dalí, los lienzos de varios autores, en casos alejados en el tiempo, descubren estar ejecutados por el mismo falsificador o por falsificadores que les iguala su falta de estilo, más que lienzos parecen retratos salidos de un estudio fotográfico: fotografían muy retocadas. En esta primera hoja me centro en la pintura española del siglo XIX.

    Como no puedo defender mi denuncia, las pongo como candidatas, para mí, firmes candidatas a ser falsificaciones. No puedo aportar otra cosa que no sean indicios, y en contra tengo que aparecen en el registro del propio museo y, sin duda, contarán con soporte historiográfico, con seguridad, más sólido que otras obras auténticas; a favor, que se trataría de otro caso de falsificaciones, que se suma a falsificaciones de parecida categoría.

    Este es un primer borrador apresurado para subir los trabajos según los voy realizando. Descuento, como lo he hecho en los casos Bono y falsos dalís, consideraciones que se trata de otro linchamiento hacia mí, ni entro en esta primera fase del trabajo en valoraciones; al margen de esto, unos primeros indicios serían:

    Falsas obras de Arte del siglo XIX español en el Museo del Prado (faltarían paisajes y esculturas).

    Catálogo El siglo XIX en el Prado (créditos).

    Casi todo el catálogo de la pintura del siglo XIX El Siglo XIX en el Prado son falsas obras de Arte; en la mayoría de los casos con nombres de artistas inventados, en casos proyectando en ellos y en los títulos su chabacanería, sin que tampoco se libren los textos (en este primer borrado no entro en valoraciones).

    El extraño caso del pañuelo.

    El extraño parecido.

    Retratos de estudio fotográfico.

    Escenas

    .../...



    El Dalí que recuerdo

    (en edición)

    Este puede ser un recuerdo compartido por aquellos que compartamos edad y que nos hayamos interesado por la pintura del siglo XX, principalmente por la pintura, aunque también en general por las bellas Artes de principios de siglo XX y sus principales movimientos, que supusieron uno de sus momentos de esplendor, momento iniciado ya con el impresionismo.

    En mi juventud, etapa en la que más interés mostré por las Bellas Artes, a Dalí a penas lo consideraba, contrapuesto a la consideración que sentía por Picasso, a Dalí lo consideraba un extraordinario pintor, pero sin los méritos de Picasso, que lo consideraba y lo considero como la gran figura de las artes del siglo XX. A Dalí lo admiraba por su maestría con los pinceles, los lienzos de Dalí siempre ha sido espectaculares. Unos lienzos que hoy apenas aparecen en los catálogos de su obra y que tampoco reconozco como aquellos que yo admirara.

    Probablemente, para conservar la memoria de Dalí se necesite de las bibliotecas particulares de aquella época, libros en manos de particulares, que no hayan estado al alcance de los higienistas, que podrán mostrar la verdadera dimensión de Dalí como artista.

    Ateniéndome al Dalí que recuerdo, habría que especificar unos puntos que serían imprescindibles para entender su obra y que servirían para argumentar en contra de las falsificaciones, más allá de su torpe ejecución: de imponerse las falsificaciones, habría que descabálgalo del puesto que hoy ocupa como uno de los principales artista, principal artista junto con Picasso, de aquellos movimientos de principio de siglo XX, etapa de las artes plásticas que se caracterizó por su gran cantidad de grandes artistas. Los aspectos esenciales de Dalí y su obra serían:

    -La pintura de Dalí es figurativa, la gran diferencia entre Dalí y Miró es que Dalí es el representante español del surrealismo figurativo y Miró el del surrealismo abstracto. Toda la producción pictórica de Dalí es figurativa. Tuvo razón Bretón al expulsarlo de movimiento surrealista, porque Dalí nunca fue un autentico surrealista que trasladara sus experiencias oníricas a los cuadros, en ese aspecto los cuadros surrealistas de Dalí bajo el enunciado del método Paranoico crítico es una impostura suya, de las muchas de él, porque aun subyaciendo un estado de exuberancia mental, Dalí se construyó su propio personaje, siempre era su personaje, en ningún momento dejó traslucir su verdadera personalidad. Todas las argumentaciones que intentan dar significado onírico a sus cuadros surrealistas son puras invenciones, Dalí nunca dio explicación del significado de sus cuadros, se limitó a describirlos casi en su conjunto en términos grandilocuentes.

    -Dalí no era un obseso sexual, por el contrario, sublimó la sexualidad y tan solo se preocupó de su personaje como Artista único: "El Divino Dalí". La unión con Gala se avendría a unos términos que en lo más profundo solo conocería la pareja, en la práctica, Gala mantuvo una vida sexual fuera de la pareja y Dalí nunca tuvo vida sexual, probablemente nunca llegara a conocer a Gala en su intimidad, tampoco nunca hubo ningún tipo de reproche hacia Gala, nunca intentó aparentar lo contrario, y Gala fue en todo momento, hasta su muerte, su musa. Imposible los escritos obscenos, los títulos de sus obras obscenas y tomar las representaciones "oníricas" como obsesiones sexuales: imposibles los lienzo zafios y obscenos.

    -Dalí no sintió ningún interés por la política o los deportes, probablemente su único interés no salía de su propio personaje. Dalí fue el pintor del Régimen franquista; el franquismo lo mimó como artista y lo presentó siempre que pudo como buque insignia de las artes y la cultura asociadas al régimen, y Dalí, en ningún momento se negó a ello, pero también procuró permanecer alejado del Régimen y de sus esferas de poder; los halagos del poder satisfacían su desmedido ego, o el ego de su personaje (creo que no se llegará a conocer hasta que medida su grandilocuente ego pertenecía a su persona o a su personaje. En Dalí todo es grandilocuencia, pero en muchos casos una grandilocuencia fingida).

    -Dalí vivió exclusivamente para alzarse como el "Divino Dalí", el más genial de los pintores, y mantuvo una perpetua controversia con Picasso, sin que sepa si fue en algún momento contestada por Picasso. Su obsesión fue la proyección mundial de Picasso que lo desplazaba como el más grande de los artistas. Dalí, por ese proyecto de sí mismo en el que se embarcó desde muy joven, jamás siguió la estela de nadie, menos la estela de Picasso, siempre con mayor proyección que él. Nunca fue cubista, nunca fue puntillista y mucho menos nunca practicó estilos más o menos vulgares y que son posteriores a su muerte.

    -La obra de Dalí no es muy extensa, se prodigó poco en sus lienzos, procuraba que estos fuesen obras singulares, hasta donde yo sé existían pocos lienzo de Dalí, no así de otras producciones, especialmente gráfica, que en su última etapa proliferaron como consecuencia de falsificaciones que él mismo firmaba.

    Las obras expuestas no son de Dalí, no cuentan con la maestría de Dalí en el dominio de los pinceles; más, son de ínfima calidad. Se trata de una falsificación chabacana realizada con descuido, en muchos casos corta-pegas gráficos manipulados con Photoshop u otro programa parecido, seguro que con Photoshop, tomando unos elementos de aquí y otros de allá, en casos, algunos elementos pasados de un lienzo a otro que, ante la incapacidad de los falsificadores por integrarlos, más que pinturas parecen, son en muchos casos, collages pasados al óleo, en estos casos collages de imágenes PNG pegadas con Photoshop. En otros casos son anacronismos imposibles, el tratamiento del cuerpo femenino, tratamiento vulgar, en algunos lienzos, es de etilo comic actual, como el anacronismo de los jugadores de baloncesto. Por otro lado no existe una coherencia que se daría, aunque fuese mínima, si estuviesen ejecutados por las mismas manos, son el producto de varios aficionados, no de uno. Y termino con otra incoherencia, la existencia de lienzos fechados en la misma etapa y con muy diferentes estilos, o uno estilo practicado en una etapa pasa a otras etapas, en casos recortes pasan de una etapa a otra.

    Montajes Photoshop.

    Collages al oleo (con diferentes estilos en el mismo lienzo).

    Anacronismos imposibles

    Diferentes estilos en la misma etapa.

    Pintura de aficionados con pocos conocimientos de pintura y escasa habilidad.

    "El torero alucinógeno"

    En la mayoría de los casos deberían aparecer en todos o casi todos los apartados, coloco en cada apartado los que considero más característicos.

    En el catálogo de la Exposición de Dalí en el Centro Reina Sofía se asiste al linchamiento de Dalí, uno de los grandes artistas de principios del siglo XX, una época de florecimiento artístico, un linchamiento llevado a cabo por los autores de los textos que acompañan a los falsos dalís, carpetovetónicos linchando a uno de sus compatriotas ilustres, a aquel que destacó en las artes plásticas junto a Picasso. Los textos hablan del carácter de estos vándalos, obsesos que difícilmente disimulan la inquina que sentirían contra Dalí, defenestrando su obra con falsificaciones groseras, acompañadas por textos rancios, completando el crimen con falsos documentos manuscritos y fotografías donde el que posa no es el propio Dalí sino un doble.

    Algunos textos del catálogo.

    Fotografías falsas de Dalí y Gala.

    Versiones y estudios previos producto de modificaciones del mismo archivo Photoshop.

    Si se pudiera comparar la obra de Dalí con la presentada en la exposición, contrapuesta su auténtica obra con la exposición y su catálogo, se apreciaría como la mediocridad se ha cebado con la maestría, como unos zafios mediocres han proyectado su rabia y frustraciones contra Salvador Dalí, inalcanzable para ellos.

    Paralelamente, los auténticos Dalís han desaparecido, en ellos se podría apreciar su maestria como pintor, el tratamiento del cuerpo femenino que Dalí plasmó en sus lienzos y la ausencia de zafiedad y chabacanería en sus pinturas, todo lo contrario de lo que muestra esta exposición en el Centro Reina Sofía.

    jueves, 11/16 de julio de 2013




    Mi visita al Museo del Prado


    Mi visita de ayer al museo del Prado
    . Fui a comprobar lo que ya no me cabía ninguna duda: el museo del Prado ha sido objeto de una masiva falsificación.

    Han desaparecido todas las obras de Arte y se has sustituido por falsificaciones, pero no falsificaciones realizadas por expertos en pintura o falsificaciones, en sus paredes se han colgado pinturas de aficionados, en casos copias modificadas de los auténticos, y en su mayoría invenciones en las que se han tomado como modelos a familiares y amigos.

    Es muy difícil asegurar que ninguna pieza expuesta en el museo del Prado sea auténtica, pero ninguna en la que he reparado es auténtica. Podría ser que de las no observadas, alguna fuese auténtica, pero habría que suponer que todas son falsas. Han sido sustraídas todas las obras de arte que se custodiaban en el museo del Prado.

    En el museo del Prado, en la actualidad, existen tres tipos de falsas obras de Arte:

    -Copias de las obras emblemáticas de los grandes pintores*, en mayor o menor medida modificadas. Las obras más reconocibles de lo que fue el museo del Prado (no todas, en muchos casos ni siquiera se muestra una copia de ellas).

    -Invenciones de lienzos supuestamente pertenecientes a los grandes pintores. En todos los casos de muy escasa calidad, imposible atribuirlas a los grandes pintores que supuestamente las firman.

    -Obras de pintores inventados, también de muy escasa calidad.

    En general son obras de muy escasa calidad, en casos parecería que sus autores es la primera vez que agarran un pincel, en otros casos da la sensación que son láminas tomando como modelo la autentica modificada digitalmente y posteriormente barnizada, en muchos casos y en grandes zonas de los cuadros no se aprecia las pinceladas del pintor. Y en todos los casos carecen del cuarteado propio de la pintura que se conserva de aquella época, nunca modificado en las restauraciones e imposible de eliminar si no es repintando sobre el original. En general, dan la sensación, probablemente producto del efecto digital, que han sido envejecidas con betún de Judea.

    El resultado es que, según un cálculo aproximado, en el museo del Prado solo el 10% de lo expuesto actualmente se correspondería con copias de lienzos anteriormente expuestos, el resto serían obras inventadas, y en casos, de autores inventados.

    domingo, 14 de julio de 2013

    *.- Me refiero a lo que he examinado, la pintura. En el caso de la escultura, recuerdo que existían muy pocas piezas escultóricas; ahora han proliferado, sin que me haya entretenido en examinarlas; también, porque poco recuerdo de las auténticas, en mis visitas al Prado en mi juventud, me centraba en la pintura. El museo del Prado se caracterizó por ser una de las más destacadas pinacotecas del mundo.


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